Inicio » Novedades » Pequeños Bodegueros de Mendoza lanzó su campaña para ganar consumidores

Se trata de la consumación de un plan de promoción del consumo de vino en el mercado interno que, en este caso en particular, busca posicionar a las bodegas más pequeñas de la provincia en el mercado nacional al integrarlas bajo el amparo de una marca común que se sustenta en la imagen de Mendoza y su tradición vitivinícola.
El desarrollo de la marca y la campaña ha sido coordinado por el Ministerio de Producción, Tecnología e Innovación de la provincia, por medio del Programa Integral de Asistencia a la Cadena de Valor Vitivinícola, el cual es financiado con $4 millones del Fondo de Modernización y Actualización Tecnológica y de Comercialización, proveniente de la Nación, los que fueron asignados dentro de la devolución retenciones a las exportaciones vitivinícolas. Mientras que las bodegas participantes aportan un monto de $ 1.125.000 a efectos de cumplir con el financiamiento restante del plan de promoción.
Las diez bodegas que participaron y cumplimentaron todas las etapas del programa pertenecen a la zona Este, Norte y Sur de la provincia y está conformado por: Bodega Don Alejandro, Cooperativa Nueva California, Solar Mayor, La Vendimia SAICF, Pupinco SRL, Agroindustrias Carricondo, Don Antolín SRL, Baudron, Crotta y Totals.
"Es uno de los proyectos más innovadores en términos de comunicación para el sector vitivinícola", aseguró Javier Espina, subsecretario de Promoción Industrial de la provincia. "Es una acción nueva y esta orientada a bodegas de vinos básicos; esto es lo distintivo. Habitualmente vemos mucha comunicación orientada a vinos varietales, pero tenemos que pensar que el 70 por ciento del vino que se consume en Argentina son vinos básicos", agregó.
Por otra parte el funcionario destacó que el programa es un proyecto asociativo con el objeto de integrar a todos los miembros de la cadena productiva, para lograr una mejor situación para todos. "Es el puntapié inicial de algo que va a ser muy importante. Es una campaña donde cada bodega participante y sus productores están integrados. Es una nueva forma de comunicar el vino", destacó Espina.
Oportunidad de mercado
La campaña pretende utilizar la sumatoria de las fuerzas de las 10 bodegas para transformarlas en una marca fuerte dentro de la industria y lograr que el todo sea más que la suma de las partes. A partir de allí, se busca resignificar cada posicionamiento individual llevando al mercado, de manera directa y tangible, valores, mensajes y productos diferenciales y atractivos para el público consumidor.
"Son los propios dueños quienes han trabajado en este proceso, con el fin de que estén los códigos propios de estos vinos. Por ello esperamos que tenga resultados importantes para este sector que tiene excelentes productos relación precio-calidad", remarcó Espina.
La campaña ha sido desarrollada en Mendoza y cuenta con el asesoramiento de Guillermo Olivetto, el conductor estratégico de la campaña de vino argentino. Pero en este caso, el pautado publicitario se hace en el lugar específico en función de su necesidad y abarca los puntos donde cada bodega busca tener una respuesta comercial.
La campaña
El eje de la campaña se centra en los pequeños bodegueros de Mendoza, quienes se unieron para sumar todo su conocimiento, esfuerzo y experiencia en el arte de hacer un buen vino que esté siempre al alcance de todos.
Destaca los más de cien años de historia vitivinícola de la provincia y el traspaso de generaciones haciendo vino. Además de resaltar valores vinculados a la familia, los amigos y de las pequeñas cosas como las más importantes de la vida.