Inicio » Novedades » Neal Martin tras la huella del mito argentino
¿Qué es el mito argentino para Neal Martin? Ni más ni menos que la existencia (o no) de terroir cuando la naturaleza no es la responsable de la cantidad de agua sino el hombre a través del manejo del riego en su función de viticultor.
Llegó con ese gran interrogante y esperamos haberle podido responder de manera satisfactoria. Porque como reza el dicho "en la cancha se ven los pingos", el periodista debió analizar flights de hasta 7 vinos por bodegas con los cuales descubrió las distintas expresiones de terroir. Está claro que no es lo mismo un torrontés riojano de Salta que uno de Valle de Uco por la naturaleza de cada uno de los terroirs que los diferencia pese a tener como factor común el ser irrigados por el hombre. Uno con su perfil terpénico y cítrico y otro con sus aromas de flores blancas y minerales con una gran acidez nos demuestran la importancia del dilema que Neal busca resolver en tierras argentinas.
Durante el viaje a Valle de Uco pudimos ver la poca cantidad de nieve que pintaba de blanco nuestra cordillera y aprovechamos la oportunidad para explicarle a Neal la posibilidad de no contar con riego para el verano si la naturaleza se encaprichaba y no nevaba lo suficiente. Que el viticultor no es dueño de la calidad de uvas sino que toma las decisiones adecuadas a la marcha climática. Qué año a año, dependiendo de las heladas tardías o tempranas, del granizo o de la temporada de lluvias en el momento incorrecto, él irá moldeando el viñedo para obtener su mejor expresión.

Durante las distintas visitas a bodegas donde tuvimos la suerte de catar vinos de distintas añadas, distintas zonas y de distintas manos enológicas que mostraban nuestros terroirs. Vinos que son el resultado de años de tradición y a su vez de años de investigación y perfeccionamiento. Con el gran compromiso que implica continuar con nuestra herencia, un joven representante de la nueva camada como Sebastián Zuccardi concentró su visita en mostrarle a Neal perfiles de suelo, calicatas, piedras con raíces abrazándolas y cómo un viñedo joven con riego por goteo proyectaba sus raíces a más de 1.80 mts. Así mismo, los hermanos Michelini, de Zorzal y Passionate Wines mostraron el resultado de viñedos biodinámicos y la obtención de vinos frescos sin necesidad de corrección de acidez.
En sesiones incomparables, se descorcharon vinos de 1974, 1977, 1984 y otros, no con el objetivo de obtener puntajes sino para mostrarles que el vino argentino es pausible de ser envejecido. El Norton Malbec 1974, que fue el primer vino etiquetado como varietal en Argentina, fue llevado por Carlos Tizzio a en un acto de generosidad hacia su autor, Ricardo Santos, en lugar de lucir vino elaborado por él mismo. Este malbec, presentado en botella verde de 700 cc. con corcho casi imposible de sacar, estaba vivo, tenía acidez en boca y fruta negra en nariz que le permitió exhibir un excelente potencial de envejecimiento.
Creemos que a lo largo de su estadía, Neal encontró esos vinos que buscaba, frescos, fieles a su perfil varietal, elegantes, sin demasiada manipulación ni maquillaje. Los vinos que pueden, a su entender, demostrar el tan esperado terroir. Mostrar que año a año varían mostrando un perfil piracínico o de fruta madura. Ejemplares con tal mineralidad que puede incluso detectarse como sensación de sal en boca.
¿Qué dejó ver entre líneas Neal?
Que en el futuro se apreciarán:

Sabemos que la industria vitivinícola argentina ha brindado toda la información necesaria para que Neal nos comprenda y todas las sensaciones para enamorarse de nuestro vino. Las expectativas del periodista fueron cubiertas en su primera visita. Continuemos en la misma senda del perfeccionamiento y la búsqueda de la mejor expresión para lograr que nuestros próximos encuentros sean tan fructíferos como el primero.
Los primeros resultados del tasting se podrán apreciar en el informe país que dejarán ver en la edición del mes de Octubre de la publicación Wine Advocate.
Brindamos por los puntajes!
Winifera
Support team
Gracias a José Seballe Assistant Sommelier, a las sommeliers Bárbara Jones y Fernanda Gimenez por su ayuda.