Inicio » Novedades » Masters of Food and Wine, una experiencia inolvidable
La presentación del evento tuvo lugar en el patio central de Park Hyatt Mendoza, en una sinfonía de aromas, sabores y texturas que dejaron perplejos incluso a paladares expertos. Allí, cada uno de los quince chefs invitados contó con una "estación" en la que desplegó todo su talento. Entre ellas discurrieron animadamente unos trescientos asistentes, incluyendo periodistas especializados, que degustaron a placer la variedad de bocadillos ofrecidos. Las pamplonas de cordero del uruguayo Luis Acuña (El Pobre Luis, Argentina) y el risotto con salsa al Malbec de los hermanos Nicola y Fabricio Carro (Quattro, Estados Unidos) fueron algunos de los platos más festejados.
Un capítulo aparte merecieron las delicias dulces, en una puesta en la que el equipo de pastelería de Park Hyatt Mendoza se lució: bombones, trufas, cremas y todo tipo de patisserie presentados con arreglo y exquisito gusto se transformaron en un festín, también para la vista. La tríada perfecta se consumó con la presencia de importantes bodegas locales -Catena Zapata, Cheval des Andes, Rutini Wines, Terrazas de los Andes, Trapiche y Zuccardi-, que completaron el banquete con algunos de sus productos más destacados.

Durante los días siguientes, los asistentes pudieron visitar cada una de esas casas vinícolas y disfrutar en ellas almuerzos y cenas en los que -ahora individualmente- un "cuisine chef" y un "pastry chef" mostraron sus destrezas culinarias. El almuerzo en Zuccardi los sorprendió con un menú en tres pasos del ecuatoriano Rodrigo Pacheco (Cuisine Standard, Ecuador) cuya propuesta consistió en un consomé de vizcacha ligado de un puré de castañas y confit en vinagreta de higos, luego filete de lenguado al grill con tagliatelle de puerro y papa, y finalmente lomo de cordero braseado con endivias rellenas, mermelada de calabaza y hongos de temporada. La pastelería estuvo en este caso a cargo de Ernesto Ruiz (Gran Hyatt Santiago, Chile), con un dúo de caviar orgánico, yemas de frambuesa y un original helado de eucalipto. Los vinos elegidos para este servicio fueron el Zuccardi Blanc de Blanc, Zuccardi Q Chardonnay, Zuccardi Zeta y Malamado Voignier. La hospitalidad de la familia Zuccardi en pleno aportó calidez y emotividad a la jornada, favorecida con un clima apacible y momentos de relax sombreados por las parras.
En Rutini, el chef paulista Rodrigo Olivera (Mocotó, Brasil) deslumbró con sabores propios de esa cocina: cubos de tapioca y queso Coalho con salsa de mango y pimiento, ensalada de pescado amazónico con porotos de manteca y "Paçoca de torresmos" y nueces de Brasil; gallina de Guinea con maíz de Xerém y legumbres; y "Carne-de-sol" con Pirão de leche y manteca de calabaza y zapallito fueron algunas de sus especialidades. De postre, cake de chocolate ahogado en Rutini Dulce Encabezado de Malbec, crema ligera de pistachos, damascos confitados y sirop de cacao epicé, obra de Osvaldo Gross (Instituto Argentino de Gastronomía). Los vinos descorchados fueron Rutini Gewürztraminer 2009, Rutini Apartado Blanco 2007, Rutini Antología XXIII 2008 y Rutini Encabezado de Malbec 2007.
Las cenas en Trapiche y Terrazas de los Andes también dieron qué hablar. En la primera, la impecable composición de platos italianos en manos de los gemelos Carro fue coronada por la actuación del Coro Municipal de Mendoza, cuyos integrantes, mezclados entre los asistentes, comenzaron en cierto momento a ponerse de pie entonando un repertorio que combinó folklore italiano y nacional, en una puesta que maravilló y conmovió. En Terrazas, Martín Molteni (Pura Tierra, Argentina) y Andrew Shotts (Garrison Confection, Estados Unidos) ofrecieron una nueva velada de placer, a puro sabor en compañía de buenos vinos.