Inicio » Novedades » Burbujas, de comienzo, a fin
La primer pregunta -y sin dudas tan polémica que pocos se la formulan- sería: ¿Por qué dejar el champagne para el final si se lo podría beber junto a cada uno de los platos, de comienzo a fin de la velada?.
A saber: no necesariamente tienen que ser platos soberbios ni elaborados, las clásicas preparaciones frías que siempre encontramos en la mesa, como el pionono, tartas y ensaladas, siempre y cuando no contengan carnes y salsas fuertes, combinan de maravillas.
Si vamos a los pescados, los mariscos y las carnes blancas en general, preparados de una manera simple, sin tapar su sabor original, las finas burbujas del espumante le sientan a la perfección. Ideal para cocciones al horno, a la parrilla, ó salteados rápidos, con vegetales de estación cocidos del mismo modo o con ensaladas frescas… Estos alimentos con una nota de acidez, como lemongrass, jengibre, o ralladura de limón y de lima. Un manjar.
A la hora de los postres, grandes (y únicos hasta ahora) aliados de los espumantes, nada mejor que aprovechar la época de frutos rojos, cerezas, ciruelas y duraznos, junto con cremas acidas, mousses, helados y los infaltables turrones. Para que hasta los más tímidos se arriesguen, lo mejor sería simplificar las tareas del anfitrión, y disponer un gran Buffett con todas las propuestas. Así se obtendrá un postre fresco, dulce y untuoso y que cada comensal lo acompañe con una copa fría del mejor champagne.
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Tags: Sonia Mc Gough Gourmet